La Cofradía más longeva del pueblo celebra su aniversario con la ya tradicional quema del pino
Como marca la tradición desde hace casi cinco siglos, la Cofradía de Nuestra Señora de la Advocación del Pino, o más conocida habitualmente como Cofradía del Pino, celebra sus días de aniversario coincidiendo con la festividad de San Segundo, que son el 1, 2 y 3 de mayo.
El origen de esta agrupación se remonta a 1565, debido a un suceso que incluso roza lo milagroso. Según recogen los anales de la cofradía, el 1 de mayo del citado año, 13 caballeros fueron sorprendidos en el pinar por una violenta tormenta, y tras encomendarse a la Virgen de la Soterraña y cobijarse bajo un pino, los rayos de la tormenta calcinaron el bosque circundante, a excepeción del pino donde estaban resguardados.
Desde entonces, la cofradía tiene una estructura férrea y cerrada: tan solo pueden formar parte de la misma 13 miembros. El acceso no es sencillo, ya que rige una estricta preferencia hereditaria, priorizando a familiares directos o allegados muy cercanos de los miembros actuales. Actualmente, la conforman: Luis Martín, Leandro Martín, Juan Amigo, Raul Fernández ,Luis José Rodríguez, Javier Yuguero, José Manuel Sierra, Jonatan Martín, José Ortega, Francisco Fernández, Javier Ortuñez, Ángel Martín y José Antonio Conde.

El calendario festivo arranca el 1 de mayo con uno de los actos más visuales: la quema del pino. El pino se prende a las puertas de la casa del mayordomo saliente, en un acto donde la cofradía hace gala de su hospitalidad invitando a pastas y aperitivos a todos los vecinos y asistentes.
Este 2 de mayo, Olmedo celebra el patrón de la cofradía, San Segundo, obispo de Ávila que bendijo estas tierras. Sin embargo, el momento de mayor importancia jerarcal y espiritual tendrá lugar mañana, 3 de mayo. En esta jornada se realizará el tradicional cambio de vara, donde el actual mayordomo, Luis José Rodríguez Alfayate, cederá el testigo a Javier Yuguero de la Puente, que ostentará dicho cargo hasta el año que viene. El ciclo anual se cerrará con una misa de difuntos en recuerdo de todos los cofrades que han formado parte de la hermandad desde el siglo XVI.
Bajo la supervisión del Decano, el miembro con mayor antigüedad (cargo que ostenta actualmente Luis Martín Villarreal), los cofrades ejercen como los celosos guardianes de la Virgen de la Soterraña.
Su compromiso es tal que, según sus estatutos, son los únicos autorizados para portar la imagen. No obstante, ver a la Virgen en las calles de Olmedo es un acontecimiento extraordinario: solo sale en procesión cada 25 años o cuando el 10 de octubre coincide en domingo (Año Mariano), asomándose entonces a las puertas de la Iglesia de San Miguel para el encuentro con su pueblo, quien responde siempre con una afluencia abrumadora, evidenciando lo extraordinario del acto.

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