Junto a San Jorge, el patrón de los agricultores es uno de los días señalados en el calendario de nuestro pueblo vecino
Como cada año, Aguasal se prepara para celebrar la fiesta de su segundo patrón en el calendario, San Isidro Labrador. Como su nombre introduce, este es el patrón que por antonomasia vela por la salud física, financiera y material de los agricultores. Por ello, dado que Aguasal ha estado siempre ligada a la agricultura, se estableció como ‘guardián’ del pueblo, convirtiéndose el 15 de mayo en uno de los días más esperados por todas las personas unidas de una forma u otra al pueblo aguasalero.
La historia de un pueblo se escribe a través de sus tradiciones, y en Aguasal, hablar de San Isidro es hablar de sus raíces. Históricamente ligada al campo, esta celebración representa el legado de un pueblo que, hace más de 80 años, lucía con orgulo su propia cofradía y llenaba sus dos salones de baile con visitantes de toda la comarca.
Aunque los tiempos han cambiado, el recuerdo de las fiestas de antaño sigue muy vivo en las personas con gran arraigo a Aguasal, como la alcaldesa del municipio y logopeda de Olmedo, Rosana Rico, quien con mucho orgullo ha proporcionado información valiosa para confeccionar un artículo lleno de emoción y cariño a un pueblo y a unas tradiciones, como la del entrañable ‘baile del café’, o la de mantear a las chicas y tirar al pilón a los forasteros. Sin embargo, uno de los pilares de esta festividad sigue siendo la procesión, donde los hombres portan la imagen de San Isidro mientras los vecinos, al ritmo de las jotas, bailan frente al santo.

Vecinos de Aguasal en el año 1944.
Este año, la fiesta popular tendrá un aliciente a mayores, y es que la recaudación íntegra de la tradicional paella popular irá destinada a la Asociación Española Contra el Cáncer, y la respuesta no ha podido ser mejor: se ha duplicado la participación respecto a años anteriores entre los vecinos de Olmedo y Aguasal, poniendo de manifiesto (de nuevo) que la solidaridad de ambos pueblos es tan grande como su historia.
Los actos programados de este año serán:
Viernes, 15 de mayo:
13:30h: procesión y eucaristía en honor a San Isidro.
A su término, comida solidaria (paella popular) en el ayuntamiento, con bebida y pasteles. Amenizará la charanga olmedana ‘Botarate Chow’.
Sábado, 16 de mayo:
13:00h: Misa en recuerdo de los cofrades fallecidos. Un acto de gran carga emocional, dado que la práctica totalidad de las familias del pueblo han tenido antepasados vinculados a la antigua cofradía.
A continuación, refresco popular en el Ayuntamiento para cerrar los actos.
San Isidro en Aguasal es, en definitiva, mucho más que una fiesta. Es el hilo invisible que mantiene unido al pueblo con su pasado, y ese día renace mucho más que un sentimiento. ¡Nos vemos allí!

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